Créditos sociales: qué son, quiénes pueden acceder y cuáles son sus condiciones
La Suseso regula y fiscaliza a las Cajas de Compensación que entregan, entre otras prestaciones, créditos sociales a sus afiliados y afiliadas.
22 de junio de 2026
Los créditos sociales son una de las prestaciones que entregan las Cajas de Compensación de Asignación Familiar (CCAF) a sus afiliados y afiliadas. A través de ellos, las personas trabajadoras y pensionadas pueden acceder a préstamos de dinero en condiciones reguladas por la normativa vigente.
La Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) fiscaliza integralmente a las Cajas de Compensación y supervisa, entre otras materias, el correcto otorgamiento de los créditos sociales, velando por el cumplimiento de las normas destinadas a proteger a las personas afiliadas.
Las CCAF pueden otorgar créditos de consumo, hipotecarios, educacionales y para microempresarios. El monto del crédito depende de la cantidad solicitada por la persona afiliada, pero existen límites establecidos para resguardar su capacidad de pago. El monto máximo no puede superar ocho veces la remuneración, renta o pensión líquida del afiliado o afiliada. Esto no aplica a los créditos destinados a la adquisición de viviendas ni a los orientados a financiar estudios de educación superior.
Asimismo, las cuotas mensuales están sujetas a límites de descuento según el nivel de ingresos de cada persona. Para quienes perciben ingresos iguales o superiores al ingreso mínimo mensual, el descuento no puede exceder el 25% de la remuneración o pensión. Este porcentaje disminuye al 20% o al 15% para quienes registran ingresos más bajos, y en el caso de pensionados/as titulares de una Pensión Básica Solidaria, la cuota no puede superar el 5% de la pensión. Además, considerando el conjunto de créditos sociales vigentes, los descuentos totales no pueden exceder el 50% de los ingresos líquidos de las personas trabajadoras ni el 40% de las pensiones líquidas.
Para acceder a un crédito social es necesario estar afiliado o afiliada a una Caja de Compensación. Las personas trabajadoras acceden a esta afiliación a través de la adhesión de su empleador a una CCAF, mientras que las personas pensionadas pueden incorporarse de manera individual. La solicitud del crédito debe realizarse directamente ante la Caja de Compensación correspondiente.